COMENTARIO DE TEXTO
Masacre de Babi Yar
“Aquella mañana de septiembre de 1941, los judíos de Kiev acudieron en masa al punto de reunión donde habían sido convocados, con sus pequeños enseres, resignados a ser deportados, sin sospechar el destino que el alemán les reservaba.
Lo comprendieron todo demasiado tarde, algunos en cuanto llegaron, otros solamente cuando estaban al borde de la zanja. Entre esos dos momentos, el procedimiento era expeditivo: los judíos entregaban sus maletas, sus objetos de valor y sus papeles de identidad, que eran hechos trizas delante de ellos. Luego debían pasar entre dos filas de SS bajo una lluvia de golpes. Los Einsatzgruppen los golpeaban con porras o matracas, demostrando una extrema violencia. Si un judío caía, soltaban los perros contra él o era pisoteado por la masa enloquecida. Al salir de ese pasillo infernal, que desembocaba en una amplia explanada, los aturdidos judíos eran conminados a desnudarse por completo y luego se les conducía totalmente desnudos hasta el borde de una hondonada gigantesca. Allí, tanto los obtusos como los optimistas debían abandonar toda esperanza. El absoluto terror que los invadía en ese preciso instante los hacía gritar. Al fondo de la hondonada se apilaban los cadáveres.
Pero la historia de esos hombres, de esas mujeres y de esos niños no acaba abruptamente al borde de ese abismo. Llevados por esa preocupación por la eficacia tan alemana, los SS, antes de matarlos, obligaban previamente a sus víctimas a bajar hasta el fondo de la zanja, donde los esperaba un “apilador”. El trabajo de apilador se parecía mucho al de las acomodadoras que te colocan en el teatro. Llevaban a cada judío hasta un montón de cuerpos, y cuando le había encontrado acomodo, lo hacía echarse boca abajo, un vivo desnudo recostado sobre cadáveres desnudos. Después, un tirador, caminando por encima de los muertos, disparaba a los vivos una bala en la nuca. Notable taylorización de la muerte en masa. El 2 de octubre de 1941, el Einsatzgruppe encargado de Bai yar podía consignar en su informe: “El Sonderkommando 4º, con la colaboración del estado mayor del grupo y de los comandos del Regimiento Sur de la policía, ha ejecutado a 33.771 judíos de Kiev, los días 29 y 30 de septiembre de 1941. HHhH. Laurent Binet.
Estamos ante un texto de carácter histórico e informativo, escrito por Laurent Binet en su libro HHhH.
Laurent Binet es un escritor francés, en su novela HHhh se dirige a su lector que nos cuenta los episodios que se vivieron en la Segunda Guerra Mundial, en este trozo de su novela, nos cuenta lo ocurrido en la llamada masacre de Babi yar, la cual tuvo lugar en Ucrania.
La masacre de Babi Yar, comenzó con una noticia que daban los alemanes, de que todos los judíos debían presentarse el 29 de septiembre, en la esquina de las calles Tel-Nikovaya y Dokterivskaya que se encontraban cerca de un cementerio, a estos se les pidió que llevasen equipaje(ropa,abrigos…), documentos y dinero, los judíos que no se presentaran serían ejecutados, pero de alguna manera u otra la gente acabaría muerta, muchos de ellos pensaban que iban a ser llevados a otro lugar, pero algunas personas se dieron cuenta de lo que les esperaba cuando estaban siendo guiados, y muchos otros se dieron cuenta tarde, cuando ya estaban en el barranco, pero era imposible escapar de lo que estaba a punto de suceder. Eran guiados por una persona que se le llamaba el apilador y se les obligaba a hacer su propia tumba y a desnudarse y después deberían ir acostándose boca abajo de un cadáver que ya había sido fusilado.
El contexto histórico donde suceden los hechos, fueron entre los días 29 y 30 de septiembre de 1941 en un barranco llamado Babi Yar que significa “Barranco de la abuela” situado a las afueras de la capital ucraniana Kiev, donde los nazis llevarían a cabo esta masacre y muchas más atrocidades mientras estaban en campaña contra la Unión Soviética, en la Segunda Guerra Mundial.
La decisión de matar a todos los judíos, fue tomada por el gobernador militar, Kurt Eberhard; el comandante de la policía del ejército del grupo del sur SS-Obergruppenführer, Friedrich Jeckeln y el comandante Otto Rasch, de las Einsatzgruppe C, pero fue llevado a cabo por Sonderkommando 4º junto con la ayuda de batallones parapoliciales de las SS SD y auxiliados por miembros de la policía local.
Las consecuencias de esta terrible masacre, es que causó un gran número de víctimas entre los días 29 y 30 de septiembre unos 33.771 judíos.
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